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Salón de JulioEdición 65 · 2026
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El Concepto · Texto Curatorial

La Pintura
en Presente

Desde hace poco más de veinte años varios de los artistas que han participado en el Salón de Julio han inscrito una marca crítica en su comprensión de la pintura. La 65.ª edición del Salón de Julio aspira reanudar este impulso cuestionador y político que un numeroso sector del arte reciente parece haber olvidado. Recuperar esa vertiente crítica nos recuerda que la pintura es un dispositivo de representación de clase, raza, linaje, propiedad y autoridad que ha ordenado el mundo visible y ha legitimado jerarquías; que la pintura es parte de un régimen de exclusión en tanto ha definido los cuerpos, paisajes, sensibilidades y técnicas que deben entrar en la historia del arte.

La delicada coyuntura social y política que atraviesa la ciudad y el país demanda una pintura capaz de interpelar creativamente el presente, pero también de reinventar el pasado y de imaginar el futuro.

En su ensayo sobre Cézanne (1929), el escritor D. H. Lawrence dice que lo más interesante del gran maestro moderno es su lucha contra el cliché, es decir contra todo aquello que ya se haya preestablecido en su memoria personal, cultural, o en su entorno visual. "El gran esfuerzo de Cézanne fue, por así decirlo, empujar la manzana lejos de él, y dejarla 'vivir por si misma'", señala Lawrence, es decir, haber comprendido la manzana en su esencia, como un "hecho"1. Cuando Deleuze retome este texto en sus cursos sobre pintura en la Universidad de Vincennes (1981), va a oponer al cliché la figura del "diagrama" como posibilidad de romper con todos esos datos pre-pictóricos (es decir: lo "que está dado en la cabeza, dado en la calle, dado en la percepción, dado por todas partes"2). Inspirado en la obra y en algunas declaraciones de Francisco Bacon, Deleuze dirá que el diagrama es "esta zona de limpieza que hace catástrofe sobre el cuadro, que arrasa todo hacia una catástrofe" –que es para el filósofo el fundamento y el origen de la pintura–. "Diría que llamamos diagrama, después de Bacon, a esta doble noción: catástrofe-germen o caos-germen"3. El diagrama funciona entonces como un dispositivo formal y conceptual que arrasa con los clichés instituidos. Así, el acto de pintar no consiste exclusivamente en "descomponer-recomponer" un efecto plástico –señala Deleuze– sino en capturar una fuerza, en hacer visible esas energías sociales, políticas y eróticas ocultas bajo el velo de la costumbre y la utilidad.

Estas son algunas de las reflexiones que animan la nueva convocatoria del Salón de Julio: invitar a los artistas a recapturar su fuerza y su potencial político y poético, a recrear o reinventar sus propios "diagramas", a experimentar con los conceptos y las técnicas, con sus propios fantasmas y fantasías, para dialogar de un modo incisivo y crítico con la convulsa y compleja realidad que vivimos.

1D. H. Lawrence: "Cézanne" (Trad. Adriana Pertuz Valencia), en Revista Colombiana de Pensamiento Estético e Historia del Arte, No. 2, Universidad Nacional de Colombia - Sede Medellín, enero-junio 2015. Disponible en: https://revistas.unal.edu.co/index.php/estetica/article/view/90691

2Gilles Deleuze: Pintar: El concepto de diagrama, Cactus, Buenos Aires, 2007, p. 60.

3Ibid, p. 44.